Blanqueamiento

Se puede distinguir entre blanqueamientos domiciliarios y clínicos. Para el blanqueamiento en casa se realiza una férula a medida, en la cual el paciente aplica el producto de blanqueamiento y se la coloca en casa por las noches durante una semana .

En cambio, para el blanqueamiento clínico se aplica el producto directamente sobre el diente dejando así la posibilidad de blanquear de manera individualizada unos dientes o parte de un diente más si es necesario.
El proceso de blanqueamiento se activa con luz. Esta técnica se puede realizar con lámpara de luz ultravioleta, que es el blanqueamiento convencional, o bien a través de LEDs (luz fría ) o Láser (luz caliente) .

Con los blanqueamientos convencionales es necesario realizar de 3 a 4 sesiones para obtener resultados visibles, mientras que con la luz fría y el láser se alcanzan estos resultados en una sola sesión, consiguiéndose entre 4 y 6 tonos mas claros.
La desventaja de la luz caliente (Láser) es que suele dejar frecuentemente una sensibilidad después del tratamiento.
Esta problemática puede ser evitada aplicando luz fría utilizada exclusivamente en nuestra consulta.

El material que utilizamos para realizar el blanqueamiento es Quick White™, uno de los pocos en el mercado que pueden conseguir buenos resultados incluso en dientes teñidos por tetraciclinas.

Los resultados son altamente efectivos y no perjudican a los dientes.